RESEÑAS DE PELÍCULAS DE TERROR

18 jun. 2018

INCIDENT IN A GHOSTLAND (Idem, 2018)


En cuestión de largometrajes, el francés Pascal Laugier tiende a alternar sistemáticamente lo bueno con lo malo. Su primera obra, "El Internado", era un tostón. Por contra la siguiente, "Martyrs", estaba un rato bien. Envalentonado abordó la número tres ya en terreno norteamericano, "El hombre de las sombras", que se saldó con otro producto mediocre y aburrido. Por ley tocaba que su cuarta película saliera bien y puedo decir que las expectativas se han cumplido.
"Incident in a Ghostland" narra la historia de una madre soltera con sus dos hijas, muy distintas ellas (la sensible fan de H.P.Lovecraft aspirante a escritora y la rebelde y encabronada), que aterrizan en un viejo y siniestro caserón familiar donde serán atacadas por un par de grotescos psicópatas. Tras enfrentarse a ellos y vencerlos, la futura escritora crecerá y se convertirá en una mujer de éxito, mientras que la otra acabará extremadamente traumatizada. Será durante una visita puntual de la primera que las cosas comenzarán a torcerse y la realidad dará un giro inesperado para muy mal.
A Pascal Laugier ya le gusta sorprender con volteretas narrativas inesperadas, y en esta ocasión no solo reincide en ello, es que además le sale bien. La película arranca de manera tremendamente intensa, con secuencias de violencia que sin ser muy truculentas, impactan. Los villanos están muy logrados y resultan inquietantes. En cualquier caso, y cuando parece que la historia se encalla, viene el mentado giro y con él se recuperan el interés y la intensidad. Así nos mantiene hasta el final, logrando que al salir el "The End" la sensación sea bastante satisfactoria.

11 jun. 2018

MÁS ALLÁ DEL TERROR (Idem, 1980)


Tomás Aznar, responsable de -entre otras- "Plabyboy en paro" (con Andrés Pajares), es el director y co-guionista de esta oscurísima e ignota producción del año 80 casi más conocida por su espectacular y llamativo cartel.
Un grupo de criminales arrasan con la peña de un restaurante y en su huída, acompañados de unos rehenes, recalan en una casa donde se cepillarán a sus tres habitantes, un perro, un niño y una anciana. Esta última, en su agonía, les mandará una maldición. La pandilla aterriza en una iglesia abandonada en cuyas catacumbas se supone hay un tesoro. Poco a poco irán pasando cosas de lo más extrañas y mortales.
Generalmente el terror español de ésa época resulta muy insípido. Pero "Mas allá del terror" tiene "algo" que la salva de la quema. Es tan cutre y almidonada como muchas de sus iguales, pero está contada con más "brío" -para lo que era habitual- y a lo largo de la proyección te regalan algunas ideas/imágenes que, por delirantes, sorprenden y funcionan. Como por ejemplo el delincuente masturbándose mientras suelta una especie de plegaria blasfema, la aparición de un reducido pero notorio grupo de zombies o el toque gore final, gracioso, contundente y, por su condición de hijo único, efectivo.
Una peliculita de lo más exótica y curiosa.

4 jun. 2018

DEMENCIAL (Unhinged, 1982)


Tres amigas pillan el coche y se largan a un concierto en plena naturaleza. A medio camino tienen un accidente y son rescatadas por las habitantes de una lóbrega y apartada mansión, gente de lo más extraña y que parece haberse quedado anclada en los años 30 o 40: Una mujer mayor en silla de ruedas que odia a los hombres y su poco agraciada hija. Ni que decir que las visitantes comenzarán a ser asesinadas por una figura misteriosa.
"Demencial", un oscuro slasher de inicios de los 80, se hizo "famoso" por entrar a formar parte de los "Video Nasties". Pero como ocurre con muchos films de esa dichosa lista, no es ni tan fuerte ni tan violento como se supone. Bebe bastante de los melodramas de terror gótico con su caserón envuelto en secretos, noches repletas de relámpagos, ojos espiando a través de agujeros en la pared, respiraciones inquietantes en plena madrugada... etc.
En general destila una lograda atmósfera que ayuda a que ocasionalmente su visionado resulte inquietante. Al no ser el típico esquema de los teenagers perseguidos por un único psycho-killer y aportar algo más de historia, la espera entre crimen y crimen resulta un poco menos aburrida de lo habitual. A sus méritos hay que añadir un "giro final" bastante majo.

Otro aspecto muy llamativo es la banda sonora, de lo más extraña y efectiva. Resulta curioso escuchar un par de temas de la música de archivo usada en "Creepshow".
No es ninguna maravilla pero tiene encanto y, si dispones paciencia, se puede disfrutar perfectamente.

28 may. 2018

BLANCO PERFECTO (Downrange, 2017)


Sin aparente explicación racional -cosa que siempre agradezco- unos chavales que iban de viaje en coche por carreteras solitarias se convierten en el blanco de un despiadado francotirador que se divierte (¿o se entrena?) disparando contra ellos. Tendrán que ingeniárselas para evitar caer bajo las balas y, si es posible, escapar o detener al asesino.
Ryûhei Kitamura, director de la visible pero poco más "El vagón de la muerte", se marca una epopeya entre el terror y el thriller desarrollada en tiempo real, con un único escenario y un reparto ajustado. No se puede decir que el suspense chorree todo lo que podría. En cualquier caso lo que sí chorrea es la sangre, y no poca. Cierto es que esta clase de películas bordean siempre el sopor de forma peligrosa, y "Blanco Perfecto" por momentos coquetea con el, pero nunca llega a dejarse atrapar y, lo que es aún más destacable, cuanto más nos aproximamos al desenlace, más se anima el cotarro y más crece nuestro interés.
En el reparto destaca Graham Skipper, habitual del terror "indie" al que le encanta morir cruentamente allá donde se marque un papelito.
Dios bendiga a los largometrajes de 90 minutos.

21 may. 2018

HOUSE, UNA CASA ALUCINANTE (House, 1987)


Fred Dekker, hoy día reconocido cineasta "cult" responsable de "El terror llama a su puerta", fue el verdadero gen de "House, una casa alucinante". Suyo era el guión original, que posteriormente Ethan Wiley retocó como quiso. El "House" de Dekker era serio y sombrío. El que finalmente se estrenó acabó siendo bastante distinto.
"House, una casa alucinante" narra las desventuras del novelista de terrores Roger Cobb (interpretado por William Katt, entonces muy popular gracias a "El gran héroe americano", acompañado de ese veterano del horror de segunda regional que es Richard Moll) quien, obsesionado con escribir sobre sus experiencias en Vietnam, se instala en el caserón encantado de su difunta tía en el que tiempo atrás desapareció su hijo misteriosamente. A lo largo de la estancia, varios espíritus malignos se manifestarán (todos ellos de grotesca apariencia) y Cobb tendrá la oportunidad de recuperar al retoño. 
No cabe duda de que estamos ante uno de esos clásicos menores del fantastique de los años 80. Lo que más sorprendió en su época fue que el equipo responsable lo formaran nada menos que los culpables de la fanquicia "Viernes 13", es decir Sean S. Cunningham (aquí ejerciendo de productor), Steve Miner (director) y Harry Manfredini a la partitura. Y digo que sorprendió porque "House" quedaba a años luz en todos los sentidos de las fechorías de "Jason Voorhees". Mínima violencia, personajes carismáticos, ideas levemente imaginativas y un notable sentido del humor todavía no demasiado estridente. Vista hoy ha envejecido un poco, y aunque no creo que se la pueda considerar una maravilla, se trata de un producto muy simpático.
Su éxito generó tres secuelas, todas peores. Alguna incluso horrible.

14 may. 2018

CABIN FEVER (idem, 2002)


"Cabin Fever" recurre al manido tema de los jovencitos de finde fiestero, aunque con un elemento extra muy original. En este caso no hay monstruo ni psicópata, el villano es un virus que pudre la carne. Los chavales comienzan a ser infectados, lo que les arrastra a la locura, a enfrentarse entre ellos y contra algunos lugareños. La falta real de una amenaza física podría dar pie a mucho aburrimiento, pero Eli Roth logra dotar de ritmo, tensión y escenas impactantes todo el metraje. También como novato se arriesga rompiendo cierta lógica interna en algunos momentos y colando secuencias imprevistas que le dan al conjunto un aire bastante refrescante. Evidentemente, es esta una práctica que cuanto más se asienta el cineasta en el cine mainstream, menos denota (aunque para mí su mejor película siga siendo "Hostel").
"Cabin Fever" logra retomar el horror sucio y duro de los 70 sin excesivas estridencias. Roth sabe mirar al pasado con un punto de vista actual e inteligente. Sus homenajes no chirrían ni molestan ("Posesión Infernal", "La noche de los muertos vivientes", "La última casa a la izquierda"...) enfocando el género con personalidad y saber hacer. Tampoco es que abuse del gore, pero justamente por ese motivo cuando aparece, deja huella. Notable es la desagradable secuencia de la chica afeitándose las piernas mientras la cuchilla se lleva pedazos de su podrida piel.
Mencionar la presencia en el reparto de Giuseppe Andrews quien, paralelamente a sus intervenciones actoriles en un cine más convencional, se dedica a facturar curiosas películas underground.
El éxito de "Cabin Fever" generó una segunda parte bastante olvidable el año 2009 dirigida por un poco inspirado Ti West, una tercera en 2014 y por absurdo que suene, un remake en el 2015 cuyo mayor mérito reside en que, aunque prácticamente fotocopia la original de cabo a rabo, se esfuerza en echar al traste los mejores momentos de aquella.

7 may. 2018

LA MATANZA DE TEXAS 2004 (The Texas Chainsaw Massacre, 2003)


Cuando se anunció que el ultra-comercial Michael Bay iba a producir el remake oficial de "La matanza de Texas", todo el mundo se llevó las manos a la cabeza y comenzó a afilar los cuchillos. Luego, ya deglutida, resultó que no estaba tan mal. De hecho, fue bendecida por la taquilla y dio pié a la fiebre de "remakes de clásicos del terror de los 70 y 80" que ha durado hasta no hace demasiado. Vista hoy, sin todas las expectativas y los condicionantes, nos encontramos ante un film más que consumible. Evidentemente no logra ni acercarse a los logros de la original, menos todavía tirando de esa estética sucia pero tan limpia y artificial, o de "cuerpos Danone" para sus protagonistas. Sin embargo, tampoco es un título completamente fallido. Entretiene, dispone de sus buenos momentos, alguna idea interesante y actores más que solventes. Lo peor que podemos decir de ella es lo mismo que del remake de "Posesión Infernal": Convirtió un film de terror único y chorreante de carisma en una peli más. Pero "una más" no significa necesariamente "una mala". No al menos en este caso.
La historia es de sobras conocida: Grupo de hippies meten las narices donde no deben y pasan a ser cazados y atormentados por una familia de caníbales, de entre la que destaca el hijo pequeño con su máscara confeccionada a base de piel humana y una sierra mecánica.